Recorrer los monasterios pintados de Rumanía sin dudas representa un viaje muy interesante al norte de este país. Nos referimos a ocho iglesias ortodoxas rumanas de los siglos XV y XVI que han sido declaradas por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Poseedoras de un alto valor patrimonial, destacan en ella la decoración de sus muros con exquisitos frescos considerados ¨obras maestras del arte bizantino¨.

Monasterio de Voroneț

Se trata del más destacado de los populares monasterios de Bucovina, siendo también conocido por el sobrenombre de ¨Capilla Sixtina del Este¨. Ubicado en el pueblo rumano de Voroneț, fue construido en el siglo XV por Esteban III de Moldavia en conmemoración a su triunfo en la Batalla de Vaslui.

Son los frescos que decoran sus paredes exteriores los que han hecho de este sitio un lugar destacado a nivel internacional. Reflejan escenas de ¨El Juicio Final¨ predominando en ellos un intenso color azul, tan particular que es reconocido en el mundo del arte como ¨azul de Voroneț¨. Sin embargo, existen otros atractivos del monasterio que resultan muy interesantes. Nos referimos a los detalles que embellecen su arquitectura mostrando a quienes se acercan rasgos góticos y renacentistas. Además, los que decidan visitar este maravilloso lugar, tendrán acceso a sitios donde aún se conserva parte de la decoración original.

Monasterio de Moldovița

Construido en 1532, el monasterio de Moldovița se encuentra tras una muralla que, en sus primeros años, servía como defensa contra posibles conquistadores otomanos. Sus exteriores están decorados por hermosas pinturas que reflejan pasajes bíblicos cuyos vivos colores han dado gran celebridad al lugar, destacándose los tonos de azul y amarillo. No obstante, lo más interesante en esta iglesia pudiera llegar a ser la decoración de su interior. Escenas de ¨El Juicio Final¨ cobran protagonismo, donde la exquisita arquitectura del edificio juega un papel primordial.

Monasterio de Sucevița

Rodeado por murallas de 6 m de altura y 3 m de ancho, el Monasterio de Sucevița se ubica en el pueblo de igual nombre, en la región nororiental de Rumanía. Al visitarlo, encontraremos que sus paredes exteriores e interiores están decoradas con escenas religiosas que describen pasajes pertenecientes al Antiguo y Nuevo Testamento. Dichos murales, pintados en rojo y azul púrpura sobre fondo esmeralda, son una maravillosa representación del estilo moldavo de pinturas exteriores.

Actualmente, sus frescos se encuentran en muy buen estado de conservación. Esto se debe, en gran medida, al tipo de construcción defensiva con la que fue diseñado el monasterio. Además, se conoce que fue el último de los monasterios con pinturas exteriores edificado en Bucovina, cuyos inicios datan de finales del siglo XVI.

Monasterio de Arbore

Construido en 1503 por orden de Luca Arbore, consejero de Esteban III de Moldavia, este edificio es uno de los exponentes más distintivos del arte moldavo bizantino. Consagrado a San Juan Bautista, se trata de un monasterio pequeño cuyas instalaciones son menos espaciosas que otras de su tipo. Sin embargo, los frescos en sus paredes son considerados de gran valor artístico, distinguiéndose en ellos la singularidad de sus tonalidades. Tanto es así, que el verde predominante en la mayoría de sus pinturas es valorado único dentro del mundo artístico.

Del monasterio se conservan la torre de entrada y la iglesia, donde es posible apreciar frescos elaborados en 1541 cuya temática principal son pasajes bíblicos y escenas del Génesis.

Monasterio de Humor

Ubicado a 5 km al norte de la ciudad de Gura Humorului, este monasterio fue erigido en 1530 sobre una anterior edificación religiosa con orígenes en 1415. Sus frescos, dibujados cinco años después de su fundación, fueron de los primeros pintados en las iglesias de Moldavia encontrándose en la actualidad entre los mejor conservados. El predominio de tonalidades marrones y rojas en sus decoraciones suelen ser muy atractivas, realzando la belleza de escenas que evocan el ¨Asedio a Constantinopla¨ y ¨El Juicio Final¨.

Durante un recorrido a sus instalaciones es posible visitar la torre que forma parte de la iglesia. Al subir la misma, se obtienen excelentes vistas del lugar y sus alrededores.

Iglesia de la Santa Cruz de Pătrăuți

Ubicada al noreste de Rumanía, a 5 millas de la ciudad de Suceava se encuentra la construcción de carácter religioso más antigua de las fundadas por Esteban III de Moldavia. De sus instalaciones levantadas en 1487, hoy solo se conservan la iglesia y un campanario de madera.

Las pinturas murales tan admiradas por quienes visitan el lugar y de las que solo se preservan fragmentos en una de las fachadas, no fueron elaboradas hasta 1550. Sin embargo, dentro de su edificación es posible acceder a una majestuosa representación de ¨La Cabalgata de la Santa Cruz¨ decorando el recinto.

Monasterio de Probota

Ubicado en el pueblo de Probota, este monasterio de 1530 forma parte de los edificios que componen las Iglesias de Moldavia declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad. Durante muchos años sirvió como cementerio donde fueron enterradas personalidades ilustres de la época, entre los que se encuentra su fundador, el príncipe Petru Rareș.

Las pinturas que decoran los exteriores de la iglesia datan del año 1532 y por tal motivo, se consideran los primeros de su tipo en las iglesias moldavas. Aunque los exteriores no son muy llamativos, debemos decir que el interior de sus instalaciones se encuentra mejor conservado, mostrando elementos muy bien preservados.

Un dato interesante sobre este monasterio es que, durante estudios arqueológicos realizados en el lugar se encontraron evidencias de edificaciones más antiguas.

Monasterio de San Juan el Nuevo

Ubicado en Suceava se encuentra el Monasterio de San Juan el Nuevo, otro de los edificios que forma parte de las Iglesias de Moldavia declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad. Construido entre los años 1514 y 1522, cumplió las funciones de catedral metropolitana de Moldavia durante un siglo y hoy sirve como centro del arzobispado de Suceava y Rădăuți.

Los exteriores de la iglesia de este majestuoso monumento están decorados desde 1535 con los murales típicos de la época. Aunque, es importante anotar que su estado de conservación no es el mejor.

A lo antes comentado debemos añadir que este invaluable tesoro patrimonial se encuentra rodeado de paisajes extraordinarios. Al recorrer cada uno de los sitios aquí mencionados también disfrutaremos de un entorno natural de belleza inigualable.