laguardia españa

Laguardia es sin duda uno de los pueblos más bonitos de toda España. Con una increíble cultura de vinos sumadas a un pueblo medieval, impresionante.

Las puertas de sus murallas están abiertas las 24 horas del día, una fortaleza reconvertida, que nos recibe con los brazos abiertos para que disfrutemos de su arquitectura, gastronomía e historia.

Las estrechas callejuelas, las enormes puertas de acceso y las imponentes murallas que encontramos enamoran a toda persona que se adentra en este núcleo urbano de aspecto medieval. Un pequeño recibimiento, que nos resume el patrimonio histórico y arquitectónico que guarda en su interior.

Además de su aspecto amurallado, este núcleo urbano es conocido mundialmente por sus bodegas subterráneas y gastronomía, dos atractivos, que han llevado a esta villa medieval a convertirse en uno de los lugares más visitados de todo Euskadi.

Situada estratégicamente sobre una atalaya natural, Laguardia, es un espacio muy especial, que, junto al increíble paisaje que forman los kilométricos campos de viñedos que la rodean forma un destino turístico interesante.

Laguardia cuenta con la mayor población de la Rioja Alavesa (1500 habitantes) y un gran número de recursos para poder convertir tu estancia en la mejor aventura posible.

No debes dejar de hacer esto al ir a Laguardia

Sin duda lo más importante es visitar las bodegas de vino, si no sentirás que nunca fuiste a Laguardia. Y es que, aunque Laguardia dispone de espacios de todo tipo, las visitas a las bodegas son uno de los grandes atractivos de la capital de la Rioja Alavesa.

La villa de Laguardia

Una de las principales actividades económicas de esta villa es la elaboración del vino. Así lo atestiguan las decenas de explotaciones que encontrarás a lo largo y ancho de su geografía.  También uno de los mayores atractivos turísticos. La cantidad de experiencias que encontrarás unidas al mundo de la vinicultura hace muy atractivo una escapada a esta tierra.

Realizar rutas entre viñedos

Los viñedos que se encuentran a los pies de la Sierra de Toloño y la Sierra de Cantabria nos ofrecen unas impresionantes rutas para realizar entre viñedos. Una estampa típica de la Rioja Alavesa que nos sorprende con unas estupendas vistas sobre todo lo que nos rodea.

Visitar un trujal

Los trujales, son junto a las bodegas, otro de los grandes protagonistas de la Rioja Alavesa. Aunque hoy en día Laguardia no cuenta con ningún trujal en su entorno cercano, debemos subrayar que esta tierra tuvo antaño una gran representación de olivos. Actualmente, hay que desplazarse hasta Moreda o Lanciego para poder visitar uno de estos colosos.

Realizar la ruta de los dólmenes

Laguardia y el resto de pueblos que encontramos en el sur de Araba cuentan con una gran colección de dólmenes. De hecho, existe una ruta específica para conocer todos ellos.

Aprender a realizar una cata de aceite

Las catas de aceite son una de esas actividades que todo el mundo desconoce. Una experiencia muy recomendable, que complemente a la perfección las catas de vino que se realizan en las bodegas.

Visitar los pueblos más bonitos

Realizar una pequeña ruta en coche para conocer los pequeños y encantadores pueblos que rodean Laguardia, es prácticamente obligatorio.

Cuevas subterráneas

Aunque no les gusten las bodegas, les recomendamos visitar alguna de las tres bodegas que siguen produciendo sus vinos bajo el suelo de Laguardia. Y es que conocer la red de túneles subterráneos que encontrarás bajo el suelo de la villa de Laguardia les ayudará a hacernos una idea de lo que se esconde bajo nosotros.

Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Laguardia es conocida por guardar uno de los mayores atractivos para los más pequeños de la casa. El ayuntamiento de este encantador pueblo español, esconde un peculiar reloj de tipo carillón en su fachada principal desde 1997. Un reloj que contiene en su interior unos automatismos que representan al grupo de danzas de Laguardia.

La villa de Laguardia es pequeña y se puede ver fácilmente durante un fin de semana, pero si quieres aprovechar la visita para conocer los pueblos colindantes y las experiencias que ofrecen, dos días se quedarán cortos.

Te recomendamos ampliar tu estancia. Valdrá la pena. Todo depende de tus gustos y preferencias. En el caso de solo querer ver Laguardia, lo mejor es una bonita ruta por sus calles empedradas sin perder de vista las casas señoriales que te rodearán hasta llegar a la Plaza Mayor, donde debes estar atento a su famoso reloj.

Luego conocer el interior, es obligatorio disfrutar de los parajes que rodean el núcleo urbano, para ello recomendamos salir al exterior, sobrepasar sus murallas. Para terminar, que mejor que degustar la gastronomía de la zona mediante un buen menú o una buena cantidad de pinchos.