puente besalu Girona

Si de ciudades medievales hablamos, Besalú es una icónicamente increíble. Si aún no has oído sobre este lugar, de seguro has visto las fotografías del puente sobre el río Fluvia que siempre es inundado por turistas. Y fue declarado conjunto histórico nacional en 1966, tiene una torre fortificada de planta hexagonal y siete arcos de medio punto que proyectan una media luna sobre el río.

Besalú está a 150 metros de altura en la comarca de La Garrotxa, al oeste de Figueres y a 30 kilómetros de la capital Girona. Es conocido por ser uno de los lugares mejor conservados de Cataluña.

Lleno de una energía extraña y antigua te brinda un viaje único y extraordinario. Es un lugar anclado a la Edad Media, una época donde vivían mil personas y aún siglos después tiene una población de dos mil 500. Encontrarás que los edificios tienen el mismo aspecto desde que se levantó esta ciudad. Te ofrece una experiencia completa desde que atraviesas su inigualable puente.

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La entrada a Besalú es el puente que atraviesa el río Flaviá. Un lugar que ha inspirado novelas como “El puente de los judíos”, de Martí Gironell.

Cuando llegas aprecia este lugar, camina y observa todo a su alrededor y de paso busca los itinerarios por el lecho fluvial que puedes recorrerlos en bicicleta o simplemente a pie y son aptos para todos los públicos. El recorrido hará que te conectes con la naturaleza y los huertos del lugar y te permite visitar el antiguo molino de harina.

Como dato curioso debes saber que este puente que mantiene un excelente estado de conservación, data desde el siglo XI, aunque ha sido remodelado en varias ocasiones, la última vez en 1965 cuando algunas partes fueron destruidas durante la guerra civil.

Cuando te deleites con él te darás cuenta que fue diseñado para evitar que el agua dañara las casas del pueblo que para el siglo en que se creó estaban en las riberas del río. Otro puente que también puede impresionarte en el de Llierca.

Curiosidades de Besalú

Besalú Girona

Durante al menos cinco siglos, los judíos vivieron en esta ciudad y por supuesto su huella está plasmada en todos los rincones.

  • El miqvé

O baño judío de purificación es visitado por un sinfín de turistas cada año. Consiste en una sala subterránea con 36 escalones que llegan a una piscina donde recogían agua del río Fluviá.

Tanto hombres como mujeres acudían a este sitio para limpiar todos los actos impuros con las aguas sagradas, incluso llevaban objetos que tuvieran relación con la comida o que fueron fabricados por un no judío.

Es un lugar que existe porque un vecino lo halló de casualidad en 1964 cuando iba a perforar un pozo y ahora es una joya patrimonial. Los viajeros que lo pueden contemplar iluminado y lleno de agua disfrutarán de una visión única en Europa. Es un legado que hoy en día lo incluye en la Red de Juderías de España.

  • La iglesia de Sant Pere de Besalú

Ubicada en el centro del casco antiguo, la iglesia fundada en 977, del antiguo monasterio benedictino de Sant Pere de Besalú te dejará sin palabras. En su entrada podrás ver una ventana con cuatro arquivoltas y la figura de un león a cada lado. Vale la pena entrar a este lugar y observar la preciosa construcción y su girola circular del ábside.

  • Museo de Miniaturas de Besalú

Un sitio que puedes dejar para el final, es un pequeño museo para llevar a los niños y tiene solo dos salas de exhibición donde verás obras artísticas en miniatura y micro miniatura que puedes ver con la ayuda de lupas y microscopios.

Otro dato interesante de Besalú es que por la belleza y la historia que cuentan sus construcciones de ladrillos y piedras se ha convertido en el sitio preferido de algunos directores de cine. La serie de HBO: Westworld rodó algunas escenas en las calles de la ciudad por el aire antiguo pero modernizado que transmite, además también fueron el plató cinematográfico de la famosa serie Juego de tronos y la película El Perfume.

Hay diarios que la han considerado como “el pueblo más interesante que nunca nadie menciona”. Incluso comer te trasladará a otra dimensión. Bien sea que decidas tomar una taza de café en pleno barrio judío o esperar el almuerzo o la merienda en el Carrer del Pont, 10 en una de sus mesas exteriores desde las que aprecias el increíble puente.

En definitiva, es una ciudad con rincones fascinante que vale la pena descubrir, uno de esos lugares que hasta que no te hablan de ellos no sabes que existen y al conocerlos te dejan sin palabras y con ganas de volver, así es Besalú. No te decepcionara nada, ni los lugares turísticos, ni los bares o restaurantes donde crearás recuerdos familiares.