Ubicada en el canal de La Mancha, a poco tiempo de vuelo desde el Reino Unido, Guernsey representa un destino ideal para disfrutar de unas estupendas vacaciones. Los amantes de los espacios al aire libre, rodeados de naturaleza y protagonizados por el mar, encontrarán en Guernsey un verdadero paraíso. En esta ocasión nos referiremos a un sitio tranquilo, sin grandes aglomeraciones de turismo donde está garantizado el descanso en un ambiente relajado.

Características generales

Guernsey es un territorio autónomo de la corona británica que cuenta con una superficie total de 78 km² y está dividido en 10 parroquias, cuya capital es la localidad de Saint Peter Port.

Aunque la isla cuenta con idioma propio, el guerneseyés, los más hablados son el francés y el inglés, siendo este último el declarado como oficial de la región.

El clima suele ser templado en invierno y cálido durante el verano, permitiendo a los turistas disfrutar plenamente de los sitios más interesantes.

¿Cómo llegar a Guernsey?

Uno de los primeros pasos para planificar el viaje es conocer si se necesita visa o no para entrar en Guernsey. En este caso específico, no recibe el nombre de ¨visa¨ como tal, sino que se trata de una ¨autorización de entrada/permanencia¨. Para obtener toda la información al respecto, es importante dirigirse a la fuente certificada.

Llegar en avión:

Habiendo aclarado el punto anterior, es necesario poner especial atención en la mejor manera de llegar a Guernsey. En tal caso, debemos mencionar que existen varias aerolíneas que operan vuelos directos hacia la isla, siendo Aurigny la línea aérea local. Como dato adicional, podemos decir que los viajes desde Londres son bastante cómodos y tienen una duración de solo 45 minutos.

Llegar en ferry:

También es posible llegar a Guernsey por mar haciendo uso del servicio de ferrys. Quienes así lo deseen encontrarán muy buenas opciones en empresas como ¨Condor Ferries¨. Esta mantiene servicios regulares durante todo el año, conectando Guernsey con el Reino Unido, Francia y Jersey.

¿Cuál es el mejor momento para viajar a Guernsey?

Sin duda alguna, el mejor momento del año para disfrutar de todos los encantos que Guernsey tiene para ofrecer a sus visitantes es el verano. Los meses donde la temperatura se comporta de manera más agradable son los que están comprendidos de junio hasta mediados de septiembre. Sin embargo, un buen consejo sería llevar alguna ropa de abrigo pues, aun siendo la época de más calor, las noches suelen ser bastante frescas.

¿Qué no te puedes perder de Guernsey?

La lista con lo mejor de Guernsey puede resultar bastante larga. Por ello, hemos hecho un recuento de lo que no puedes perderte.

Las islas

Una de las ventajas de visitar Guernsey es que desde su localización es muy fácil acceder a varias de las maravillosas Islas del Canal. Sark, Herm, Alderney o Lihou se presentan como destinos paradisiacos donde disfrutar de playas vírgenes, deportes de aventura, gran variedad de vida silvestre y piscinas naturales.

Monumentos históricos

Además de fabulosos espacios naturales, Guernsey alberga numerosos monumentos de gran valor histórico. A través de visitas guiadas o de manera independiente, los interesados pueden recorrer sitios como Castle Cornet. Se trata de una fortaleza construida en el siglo XIII que sirvió como residencia al gobernador hasta el siglo XVII. A día de hoy es posible acceder a las almenas para obtener extraordinarias vistas así como también a sus museos, jardines y refectorio.

Otro edificio de gran valor patrimonial y que representa una visita muy interesante es ¨The Little Chapel¨. Considerada una obra de arte por su extraordinaria belleza, originalmente fue ideada para recrear una copia en miniatura de la gruta y basílica de Lourdes en Francia. Sin embargo, la construcción a la que hoy tenemos acceso es la tercera versión del primer diseño.

Y si de monumentos y lugares históricos se trata, un imperdible en Guernsey es la Tumba del Pasaje de La Varde. En este caso nos referimos a una impresionante estructura megalítica que data de los años 4000 al 2500 a.C. Las investigaciones arqueológicas relacionadas con el lugar arrojaron como resultado que fue un sitio usado para entierros y cremaciones. En sus alrededores es posible visitar además la Piedra del Milenio y diversas edificaciones de la Segunda Guerra Mundial.

Playas

Entre los principales atractivos de Guernsey no podemos dejar de mencionar sus maravillosas playas. Es posible encontrarlas muy variadas: desde aisladas y tranquilas calas, hasta extensas playas de fina arena blanca, que nada tienen que envidiarle a las del Caribe.

Son 27 en total las que pueden ser visitadas y cada una de ellas cuenta con algo que la convierte en un sitio especial. Entre las mejor valoradas podemos mencionar Shell Beach, Vazon Bay y Belvoir Bay Beach. Sus cristalinas y tranquilas aguas invitan a la práctica de deportes acuáticos siendo el paddle surf uno de los más populares entre los vacacionistas.

Helados de fama mundial

Nada mejor para acompañar las jornadas junto al mar que saborear los deliciosos helados que se comercializan, sobre todo, en cafeterías y puntos de venta de las playas. Se han convertido en un verdadero éxito y quien los prueba termina prendado de estas maravillosas elaboraciones.

Como comentábamos con anterioridad, es la playa de Vazon Bay una de las más populares entre los habitantes del lugar. Debe su merecida fama no solo a su belleza natural sino también a que cuenta con varios establecimientos en sus alrededores donde sirven los helados más exquisitos.

Son igualmente populares los helados de Havelet Bay, Port Soif y Portelet Bay, que acompañados del acogedor ambiente del lugar conforman una experiencia irrepetible.

Sin dudas Guernsey es una magnífica opción para disfrutar de unas vacaciones. Como has podido apreciar, cuenta con una gran variedad de propuestas tan amplia como interesantes para garantizar momentos inolvidables.