Islandia es reconocida internacionalmente por ser el país de las cascadas. A día de hoy son consideradas uno de los rasgos de mayor belleza de la nación y el motivo por el que miles de turistas visitan la isla cada año. Si quieres conocer cuáles son las más hermosas del sur del país, te invitamos a que continúes leyendo nuestro artículo.

Skógafoss:

No podemos comenzar nuestra lista por otra cascada que no sea Skógafoss. Se trata de la más famosa del país debido a que protagoniza un espectáculo natural de extraordinaria belleza. Su caída blanca sobre arenas negras rodeada de un manto verde vibrante cautiva a todo el que visita el lugar.

Ubicada a 150 km de Reikiavik, Skógafoss se presenta como el elemento más atractivo que encontrarás en el recorrido del río Skógá. Sus 62 metros de alto y 25 de ancho en medio de un paisaje impresionante ha sido el objetivo de millones de fotografías, con lo cual se ha convertido en una postal distintiva de Islandia.

Como casi todos los sitios famosos, Skógafoss no escapa a las leyendas populares. Cuenta la más conocida que en la caverna detrás de la cascada, uno de los primeros colonizadores vikingos dejó enterrado un tesoro. Si esta historia es cierta o no, no podemos asegurarlo. Lo que sí podemos afirmar es que se trata de un lugar maravilloso donde en los días más soleados es posible ver la formación de un arcoíris doble.

Seljalandsfoss, la bella:

Muy cerca de Skógafoss se encuentra otra de las cascadas más hermosas de Islandia: Seljalandsfoss. Ubicada a 127 km de la capital del país, Seljalandsfoss seduce con el encanto natural de su paisaje a quienes la visitan.

Se trata de uno de los lugares más bellos de la geografía islandesa. Su caída de entre 60 y 65 metros de altura tiene su origen en el volcán Eyjafjallajökull y forma parte del río Seljalandsá. Sin embargo, no es esta la característica que la convierte en una cascada especial sino la belleza conformada por el entorno que la rodea.

Otro detalle muy atractivo para los visitantes es el hecho de que pueden pasear por detrás de la caída de agua y obtener desde esa posición excelentes fotografías. Es un sitio de muy fácil acceso no obstante, se recomienda ir con calzado antideslizante y un impermeable para evitar terminar mojados.

Gljufrafoss

A escasos metros de Seljalandsfoss se encuentra Gljufrafoss, poco popular entre los turistas pero espectacular si de cascadas impresionantes se trata. No son muchos los que se animan a conocerla debido a que el camino hasta su localización es difícil. Sin embargo, el hecho de poder disfrutar de un ambiente tranquilo durante la visita la convierte en un lugar muy especial.

Gljufrafoss se encuentra, en parte, cubierta por un peñasco y para llegar a ella hay que hacer uso de unas escaleras que llevan a través del agua. Quienes se animen en esta aventura tendrán como recompensa un espectáculo asombroso, en el que podrán acceder el interior de la cascada siempre que estén dispuestos a salir de allí empapados.

Gullfoss, la cascada dorada

Otra de las cascadas más famosas del sur de Islandia es sin lugar a dudas Gullfoss. Ubicada muy cerca de Reikiavik, esta maravilla de la naturaleza forma parte del Círculo Dorado y por tanto es una de las atracciones turísticas más populares del país.

Sin llegar a ser la cascada más hermosa ni la más alta, Gullfoss se posiciona como una de las más visitadas y es que el espectáculo que ofrece no tiene comparación. Se encuentra en el curso del río Hvítá y está formada por tres saltos: el primero con una altura de 11 metros, el segundo de 21 metros y el tercero de 32 metros. Su gran atractivo está dado porque desde el lugar de acceso más bajo a la cascada queda oculto el curso del río, haciendo creer al visitante que el mismo se sumerge en la tierra. Para muchos resulta una experiencia asombrosa, a la que recomendamos asistir con ropa impermeable para disfrutarla a plenitud.

Svartifoss, la cascada negra

Si de paisajes extraordinarios se trata, Svartifoss protagoniza uno de los más impresionantes de Islandia. Su salto no es de los más espectaculares, sin embargo las formaciones de columnas hexagonales de piedra basáltica negra que lo rodean son una obra de arte de la naturaleza. La majestuosidad que le aporta estos oscuros pilares no tiene comparación con ninguna otra cascada islandesa.

Puede decirse que Svartifoss es una de las joyas más preciadas del Parque Nacional Skaftafell. Llegar hasta su localización requiere un poco de esfuerzo ya que es necesario transitar una ruta a pie de aproximadamente 2 km. No obstante, cualquier dificultad que presente el camino se verá recompensada por la incomparable belleza del paisaje.

Hasta aquí nuestro recuento de las cascadas más asombrosas del sur de Islandia. Sin embargo, no queremos terminar nuestro artículo sin mencionar que la época del año ideal para viajar este país es el verano. Los meses de junio a agosto son los mejores ya que el clima es más benévolo y por tanto las visitas a los espacios naturales son más agradables.